La lámpara flexo Anglepoise fue inventada en los años 30
por George Carwardine, un ingeniero
de automoción inglés especializado en el diseño y la fabricación de sistemas de
suspensión para automóviles.
George Carwardine nació en
Bath el 4 de abril de 1887. Es el segundo más joven de 12 hermanos, y asistió al
Bath Bluecoat School con una beca, aunque la abandonó al cumplir los 14 años.
De 1901 a 1905, ejerció como
aprendiz en los Whiting Auto Works en Bath. A raíz de esto, trabajó en una
sucesión de talleres de ingeniería de la ciudad, mientras continuó con sus
estudios de forma autodidacta. Además, siendo joven, también estudió para el
Ministerio con la intención de unirse con su hermano mayor Charles como
misionero en China, pero una enfermedad no le permitió seguir esta vocación.
En 1912 se unió a la compañía
de automóviles Horstmann en Bath como operario, ascendiendo en 1916 a la
posición de gerente y jefe de diseño. Carwardine fue en gran parte responsable
del diseño de todos los coches fabricados allí, además de viajar de vez en
cuando a la pista de carreras de Brooklands para los ensayos.
Alrededor de 1924 estableció
su propio negocio, Cardine Accesorios, en Locksbrook Road, Bath. Diseñó y
fabricó diversos elementos y componentes, sobre todo sistemas de suspensión de
automóviles. Se ha alegado (aunque nunca demostrado) que General Motors le robó
su exitoso diseño de la suspensión delantera independiente. Durante la década
de 1920, Cardine Accesorios cesa su actividad, debido a la crisis, y Carwardine regresa brevemente a automóviles
Horstmann. En 1931 se convierte en ingeniero consultor independiente e
inventor.
El objetivo de Carwardine no era
inventar una lámpara, de hecho, la patente que registró definía un resorte que
tenía la propiedad de estirarse y permanecer en la posición deseada. Fue
posteriormente cuando pensó en aplicar este invento a una lámpara de escritorio
basada en la anatomía del brazo humano como principio de funcionamiento. Esta
tendría la posibilidad de cambiar de posición fácilmente y además de dirigir la
luz en una sola dirección. Así nació la Anglepoise, una nueva manera de
iluminar áreas de trabajo resolviendo dos aspectos muy importantes: una fuente
de luz que no deslumbrara por su pantalla metálica y el movimiento del brazo
que permitía modificar el ángulo de incidencia sobre el plano evitando reflejos
indeseados.
Siempre es mejor que se mueva
la lámpara antes de que lo haga el usuario o su plano de trabajo, de este modo,
si hoy en día pensamos en iluminar una mesa de dibujo, la lámpara que se nos
viene a la mente es la lámpara Anglepoise.
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